… un cuerpo o lo que quedaba de el, el unico vestigio de lo que alguna vez fue mi hermana.
A su lado; el cuerpo ensangretado de el señor Fonow, un cuerpo y un rostro que de lejos eran el mismo retrato de su padre, sin embargo el nunca tuvo ni la voluntad ni el caracter, por el que su padre fue conocido.
En este momento yo tenia 16 años, 5 mas desde la muerte de mis padre, 5 años fue todo el tiempo que paso antes de que quedase finalmente solo en este mundo. Un mundo aterrador, un mundo en el que pensaba qu eel siguiente siempre podria ser yo. en cualquier comento, el final llegaria a mi y no podria hacer nada para imperdirlo.
Y en esa soledad que devoraba mi alma, solo una cosa me permitio mantenerme a flote, mi deber, mi deber como el nuevo mayordomo de la familia Fonow, eso fue un honor que desde el principio anhele evadir, siempre argumente que habia gente mas antigua en la granja capaz de llevar a acabo mi labor, que mas que la de un sirviente, era la de aquel que mandaria al resto de la servidumbre de la casa, pero la familia siempre me respondi aocn una negativa, me decia que ningun otro imponia tanto orden en la tropa que era la servidumbre, la cocinera no aceptaba replicas de nadie en cuanto a la sazon, las sirvientas acudian al instante solo a mi llamado, sin importar lo que estuviesen haciendo, o donde lo estuviesen haciendo, incluso los hombres de las obras de construccion y remodelacion me obedecian, sin importar que ellos en muchos casos eran dos veces mas altos y en ocasiones 3 veces mas anchos. Todo esto el unico argumeto por el cual no perdi el unico hogar que habia conocido, y sin embargo la desesperanza me invadia en esos dias y solo u evento pudo liberarme de el, un cruel suceso relacionado al joven Orledge…