… y asi los pasos se detuvieron frente a mi puerta, como reuniendo la fuerza para un nuevo movimiento unico y calculado, mientras tanto a mi alrededor, los signos impresos en las paredes iban perdiendo intensidad, eran casi invicibles, casi nulos, y de mi señor no se escuchaba nada, ni siquiera un intento para tomar el aliento y seguir con su repertorio de encantamientos, las dos voces ajenas a este mundo tambien estaban en silencio, sin embargo sentia su cercania, las sentia tan cerca, podia incluso sentir su respiracion en mi hombro, los sentia apoyarse en la comoda junto a mi cama, los veia en el closet, del lado opuesto a mi pequeña cama individual, entre mi cama y el closet, se ecuentra la puerta de la habitacion, una puerta de un color negro, barnizada sobre el patron de angeles y gargoleado; de hecho esa puerta fue para mi un misterio hasta hace semana y media, cuando mi señor me explico, acerca del abismo de caos sobre el que se encontraba la casa, en teoria la puerta por si sola tenia una proteccion que impedia que el huesped de la habitacion estaria protegido de todo el mal que se encontrase detras de la misma, y de hecho en este instante, la puerta poseia una imagen de supremacia contra la maldad, imagen producida por los diseños y por el resplandor que irradiaba la habitacion y que parecia provenir de la puerta misma.
De pronto, el resplandor en la pared termino de consumirse, y despues de eso todo sucedio tan rapido; primero la puerta fue reventada de sus goznes, en cuestion de minutos, dos sombras con una forma definida se colocaron en mi habitacion, una sobre la comoda junto a mi cama, de cerca pude percatarme de que lo que fuese que la oscuridad me ocultase, debia ser terrible, la sombra demostraba poseer mas de una extremidad, y al resoplar mostraba dos hileras de dientes , como si tuviese dos bocas una sobre la otra, distribuidas para comunicarse y comer al mismo tiempo, el resto del cuerpo era ligero, como si toda la esencia corporal estuviese reducida a girones de materia, que mi alma me perdone, pero juro que lo que vi era un ser que daba la impresion de estar compuesto por todo lo que el resto de la naturaleza correcta hubiese desechado o incluso despreciado; por su parte la otra entidad, era mas robusta mas material, sin embargo el efimero relampago de luz que sobre el se proyecto me permitio observar que este ser poseia una musculatura de un material ajeno al hombre, ajeno a nuestro mundo. Sin embargo lo mas extraño de todo esto ,era como si los dos seres, etuviesen acostumbrados ya a al ahabitacion en la que se encontraban ya que el movimiento de ambos seres fue el mismo que realiza un perro al entar a una habitacion que no solo conoce sino que alguna vez pudo haber sido suya.
Analizaba a estos seres, cuando de pronto me percate de la existencia de un tercer individuo, de una altura media, vestia una gabardina negra, de aspecto gastado, (no no podia ser, era la misma gabardina, sin embargo, esa persona no podia ser, como era posible que el fuese el dueño de esa gabardina, eso era imposible), este hombre, avanzo y entro en al habitacion anlizando todo, sus ojos era lo unico que reflejaba la luz en esa habitacion, unos ojos verdes levemente tapados por un sombrero de ala sobre su cabeza,(no, no podia ser eso no era correcto, el estaba muerto, eso lo sabia, pero aun asi él se encontraba de pie), a sus pies unas botas del mismo color, y ahora ese individuo se quito el sombreo y la gabardina y las coloco sobre la puerta que se encontraba en el suelo; asi se quedo este individuo, hasta que al fin rompio el silencio.
-Tu eres el pequeño Charles no es asi?.- como era posible que el supiese su nombre, mas que nada, que lo recordase,- No te preocupes por mis guardias-Esto lo dijo señalando a los dos seres deformes- solo estan aqui como protecion y como cerrajeros cuando alguien me cierra una puerta, pero tu estas a salvo, el encanamiento de esta habitacion es poderoso, y aunque unicamente logre quitar la puerta, el encantamiento existe permanentemente en ella.- todo esto comenzo a contarem y eso no era sino el inicio del caos que se sernia sobre la casa…